19 de May de 2012

Huhuhuy

Iglesia de la Asunción

DETALLES DEL REGISTRO

Región: I – Noroeste Argentino
Provincia: Jujuy
Localidad: Casabindo
Bien Protegido: Iglesia de la Asunción
Dirección: En la Puna a 279 Km. de S. S. de Jujuy por Ruta Provincial Nº 5 y Nacional N° 9 a través de Abra Pampa. Altitud 3.500 m.
Construcción: 1.772
Declaratoria: Monumento Histórico
Fecha: 14 de julio
Año: 1.941
Ley/Decreto: Decreto 95.687

»Cuadros
DESCRIPCIÓN

Históricamente los casabindos junto con los cochinocas aparecieron en las primeras crónicas como “gente de más razón y para mucho que sabían vivir al igual que en Perú y que vivían en respeto a sus caciques” (1), lo que nos está indicando de modo indirecto unas costumbres de vida y modo de ser similares a las de los pueblos que ellos habían conocido en Perú, costumbres adquiridas por estos casabindos en su proceso de incorporación al imperio incaico, del que formaban parte a la llegada de los españoles.
Con la llegada de los españoles, llego también no solo una nueva cultura dominante sino todo el complejo sistema de encomiendas y repartimiento de tierras que implicaban la sujeción de las poblaciones indígenas a los nuevos señores dominantes en el NOA (2).
En fecha temprana, posiblemente basándose en los testimonios de la elite incaica puesto que los españoles apenas conocían la zona, Pizarro otorga varias encomiendas, entre las cuales se incluye una sobre los casabindos, otorgada en 1.540 al capitán Martín Monje (3), concedida por dos vidas y en la que le sucedió su hijo don Lorenzo de Aldana quien falleció hacia comienzos del Siglo XVII, sin que pudiera hacer efectiva posesión de la misma. Posteriormente en 1.557 se otorgará una nueva encomienda a Juan de Villanueva en la que también se incluyen a los casabindos pero del mismo modo que la anterior tampoco pudo hacerse efectiva posesión de la misma (4).
Por tercera vez, en 1.601, se otorgará una nueva encomienda sobre los casabindos en la persona de don Cristóbal de Sanabria, hermano de Hernandarias, y teniente de Gobernador de la nueva ciudad de San Salvador de Jujuy, quien la recibe por dos vidas junto con la encomienda de los cochinocas. Esta vez se hará realmente efectiva la encomienda tomando posesión de la misma en el año 1.602, fecha en la que don Cristóbal de Sanabria autoriza por Escritura a don Pedro de Zamora para la formación de los respectivos poblados, estableciendo chacras y sementeras (5), ocupándose este en Casabindo en la explotación de una pequeño yacimiento de oro.
Hacia la segunda mitad del Siglo XVII, tras la muerte del Hijo de Cristóbal de Sanabria, don Fernando de Sanabria, que la había heredado de su padre, al fallecimiento de este y en medio de pleitos con la familia Ortiz de Zárate, encomenderos de Omaguaca y que había heredado la encomienda de Juan de Villanueva que se mencionaba anteriormente y que incluía a los casabindos, la encomienda por dos vidas otorgada a los Sanabria queda vacante y pasa en 1.654 a don Pablo Bernárdez de Obando (6), rico hacendado procedente de Tarija que iba acumulando numerosas posesiones en la zona, quien la recibe por parte del Gobernador del Tucumán, don Alonso de Mercado y Villacorta, como encomienda por tres vidas gracias a los servicios prestados a la Corona en la guerra contra los calchaquí­es, pasando esta encomienda, tras su fallecimiento, a su hija Juana Clemencia, casada con don Juan José Fernández Campero y Herrera, quien más tarde se convertiría en el I Marques de Tojo, pasando de este modo la zona de Casabindo a la órbita del Marquesado de Tojo, siendo prorrogada por otras tres vidas en 1.705, antes de expirar la anterior concesión. Por ello la zona de Casabindo, englobada en la Encomienda permaneceró en dicha familia hasta mediados del siglo XIX, cuando todavía Fernando Campero, supuesto sucesor de la familia de los Marqueses, mantendrá pleitos con el Gobierno de la Provincia de Jujuy por el dominio de estas tierras.
El actual pueblo de Casabindo se fundó, como se indico anteriormente, hacia 1.602 y aunque no hay documentación fehaciente que lo demuestre es de suponer que la primera de las capillas, debió construirse precariamente hacia esa época. La que hoy vemos es la número tres. Pues la segunda Iglesia, antecesora a la actual (7), ya existía a finales del Siglo XVII cuando se produce una visita pastoral, estando situada en lo que entonces era el cementerio, señalada su antigua presencia por la existencia de una torre que es lo único que quedo de ella, según señala el informe de Visita de 1.916.
En 1.791, en una Visita pastoral realizada por el Deán Funes, se ordena al cura don Pedro Regalado, que finalice la construcción de la Iglesia nueva pues la vieja amenaza ruina, pero este se meterá en pleitos con los Marqueses de Yavi, en este mismo año, por una cuestión de alhajas desaparecidas en las Iglesias de Cochinoca y Casabindo, descuidando este mandato del Visitador (8). En esta época toda la Vice Parroquia de Casabindo, incluida la población de la cabecera, tiene un total de 1.425 habitantes, según el libro de Matricula de 1.795 (9), lo que no dista mucho de lo que a principios de siglo consignaba el Gobernador Estaban de Urizar y Arespacochága en su informe al rey, fechado en 1.719 que consignaba para Casabindo y su zona, un total de 1.200 habitantes, con 151 indios feudatarios.
Don Benito Arias Velásquez (10), cura de Casabindo y Cochinoca, será quien el 22 de agosto de 1.798 continúe con la obra encomendada en el Auto de Visita de 1.791, obra que había comenzado Don Pedro Quipildor, Gobernador de Indios, construyendo una nave de treinta y ocho varas de longitud, (unos 33 metros) y seis varas y cuatro de ancho, (unos 5 metros y medio). Para ello, el P. Arias contrato a cuarenta peones y llegó hasta techar la nave, poner el techo de tejas y realizar cuatro altares, enladrillando la Iglesia, capillas laterales, Sacristía y contra Sacristía, incluyéndose en la obra la apertura de tres ventanas de piedra ónix (11) y revocando la iglesia con yeso. La nueva Iglesia a medio construir fue bendecida en el mes de Diciembre de 1.798 y el 10 de Febrero de 1.799 se derrumbó totalmente la segunda iglesia. Poco después de este derrumbe de la antigua iglesia, que había sobrevivido hasta esta fecha, el 18 de Marzo fue trasladado a la nueva iglesia en construcción el cuerpo de don Pedro Quipildor, enterrado en el antiguo edificio e impulsor de la nueva edificación, y se le enterró con toda solemnidad en un cajón en medio del Crucero de la Iglesia nueva.

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