| LOS PROFETAS DE HUMAHUACA EN PARTICULAR |
| LOS PROFETAS DE HUMAHUACA EN GENERAL |
La serie pictórica ubicada en la Iglesia de Humahuaca y conocida como “Los Profetas”, forman una colección de 12 grandes lienzos, pintados en el Cuzco en el año 1.764, como atestigua el mismo autor, Marco Sapaca (1), en uno de los lienzos, el correspondiente a “Josafat”, donde indica que “se pintaron estos 12 lienzos en el Cuzco el a 1.764″. Toda la obra se inscribe dentro de la Escuela Cuzqueña, que tanta fama tuvo en la época y fueron realizados por encargo de la Parroquia de Humahuaca, donde fueron colocados en torno al año 1.765, en la que permanecen desde entonces, como atestiguan los distintos inventarios existentes. En realidad, aunque se les denomina “Los Profetas”, no representan tales sino personajes de la Biblia entre los que hallamos no solo Profetas (Elías, Daniel, Isaías, Jeremías y Sacarías), sino también Reyes (David, Salomón, Josafat y Sedecías), Jueces (Samuel) y Patriarcas (Moisés y Jacob).
Las pinturas, como ya se ha señalado antes se inscriben dentro de la Escuela Cuzqueña (2), manifestación original del barroco en la que se destacaron gran cantidad de artistas del virreinato peruano y cuyas obras eran solicitadas en todas partes. Junto a los artistas más famosos también pueden contarse muchos pintores y escultores de menor renombre pero no por ello de poca calidad en sus obras.
Este conjunto era uno más de los que en la época se pintaron en repetidas ocasiones. Actualmente de la misma temática se conservan uno en la Iglesia de Colcha, cerca de Cuzco, otro en el Beaterio de las Nazarenas, uno más que se atribuye a Sinchi Roca en Cacta y un cuarto en la Catedral de Cuzco. Entre ellos hay similitudes, por ejemplo; el Samuel de la Catedral de Humahuaca y el Samuel de la Catedral de Cuzco son muy similares, lo mismo que ocurre entre el Jonás de las Nazarenas y el Jeremías de Humahuaca. Los únicos que presentan la identificación de los personajes son las series de las Nazarenas, Colcha y esta de Humahuaca, siendo el más correcto este último, aunque el más tardío en su elaboración. Todos estos cuadros se inscriben en una corriente que se inspira en grabados franceses y flamencos realizados a finales del Siglo XVI, de hecho la colección de la Catedral de Cuzco presenta en el Moisés un texto en francés.
Todos los cuadros están realizados con suntuosidad, apareciendo, en casi todos, pesados cortinajes, recogidos en un lateral, las mesas con lujosos vestidos, a la moda del Siglo XVIII. Los colores utilizados no son muy variados pero si de gran vivacidad, utilizándose como predominantes, en la mayor parte de los casos, el rojo y el azul, colores que en la Iconografía religiosa representan la divinidad y la humanidad respectivamente y que tradicionalmente se reservan a las imágenes de Jesucristo. En dos casos se utiliza uno solo de estos colores, en el cuadro de Elías, todo el ropaje es rojo, tal vez porque representa el instante en que es arrebatado del cielo, ya es de Dios y en el cuadro de Sedecías, de color azul, demasiado humano por sus pecados, conserva un resto de rojo, intenso en la corona y pálido en el revés de la túnica, es el rey, el ungido de Dios. La intervención divina se representan con un haz de luz que desciende de lo alto iluminando al personaje, que en todos los casos, se encuentran sentados, en interiores. Los fondos están realizados en tonos tierra. Son cuadros realizados bajo la influencia del manierismo (3).
De todos los cuadros, nueve miran al cielo; dos, los que representan a Jacob y a Sedecías tienen los ojos cerrados, el primero, Jacob, porque está teniendo el sueño representado en la escalera lateral y Sedecías, por su ceguera; uno, el que representa a Moisés, mira directamente al espectador, con las tablas de la ley a su lado, en las que curiosamente vemos representado el número cuatro romano de una forma original y común en la época, IIII.
1. Este Marco Sapaca, o Zapata como a veces se lo identifica por algunos autores, también realizo pinturas para la Catedral del Cuzco en 1.755, como indica A. Nicolini en su obra “Estudios del Arte Argentino. Jujuy y Quebrada de Humahuaca”, Academia Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1.981, pág. 36.
2. Esta Escuela del Cuzco recibía influencias de la pintura europea de la época que luego adaptaba a los gustos y estilos originales de los artistas americanos, produciendo en muchos casos una interesante producción en la que abundan las influencias indígenas. Sobre esta serie de Santos y Patriarcas el mismo pintor de moda en España, Francisco de Zurbarán envió una serie de veinticuatro lienzos a Buenos Aires sobre este tema.
3. El manierismo es un estilo artístico originado en la Italia del Siglo XVI. Tiene como características principales el uso de modelos muy plásticos, con figuras exageradas, a menudo adoptando posturas forzadas, el espacio recibe un tratamiento irreal, de efectos dramáticos en muchas ocasiones, y eligiendo colores de manera arbitrario. En realidad este movimiento supuso un rechazo del equilibrio y la claridad que había mantenido el Renacimiento para tender a composiciones mucho más dramáticas buscando siempre efectos más emotivos y de mayor movimiento y contraste. El Greco representa uno de los autores manieristas españoles.
Un Tesoro en Vasija de Barro, Vírgenes y Profetas de Humahuaca – Prelatura de Humahuaca, Departamento de Bienes y Arte Sacro – www.HUHUHUY.com.ar©
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